Consultas, urgencias, pruebas, cirugía y hospitalización
Las coberturas más habituales incluyen consultas veterinarias, urgencias, análisis, radiografías, ecografías, pruebas diagnósticas, intervenciones quirúrgicas y hospitalización.
Aquí es donde se nota la diferencia entre pólizas. Una consulta puede ser asumible, pero una operación con pruebas previas, anestesia y varios días de hospitalización puede elevar mucho la factura.
También conviene revisar si el seguro cubre únicamente accidentes o también enfermedades.

